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Hormonas sexuales causan uno de los tumores más letales

Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detectaron que las hormonas sexuales influyen en el desarrollo de uno de los tumores cerebrales más letales y afectan a adultos de 50 a 70 años y aún no se cuenta con alternativa terapéutica.

Ignacio Camacho Arroyo, experto del Instituto Nacional de Perinatología explicó que este hallazgo fue posible a través de los resultados arrojados por pruebas in vitro, que sugirieron que hormonas femeninas como la progesterona y el estradiol, así como la testosterona, hormona masculina, son las responsables de que las células tumorales incrementen y se expandan precipitadamente en el tejido sano de la persona. Indicó que existen diferentes tumores cerebrales y se originan en distintas partes, provienen de diversos tipos de células, como es el caso de las troncales cancerosas y los astrocitos.

Los astrocitos cumplen una tarea muy importante en el funcionamiento del cerebro y puede duplicarse de manera descontrolada. Además se clasifican en cuatro grados, “siendo el cuarto el más violento, conocido como glioblastoma”, detalló Camacho Arroyo.

Después de que un glioblastoma es diagnosticado la esperanza de vida es muy corta, con un promedio de tan sólo15 meses, con efectos que alteran gravemente la estabilidad del paciente, y hasta el momento no hay terapia disponible que la combata, su incidencia es de seis o siete casos por cada 100 mil habitantes a escala mundial y afecta mayormente a adultos de entre los 50 a 70 años, aunque esto no significa que no pueda presentarse en otras edades. Este tipo de tumores generalmente se alojan en la corteza que cubre al cerebro y produce síntomas muy comunes, como mareos, cambios en el estado de ánimo, temblores y vómitos, los cuales no son tomados en cuenta hasta que se agudizan, que es cuando el paciente acude a un servicio de neurología.

Fue hace 20 años cuando la presencia del glioblastoma era visiblemente más común en hombres, cuando comenzaron a analizar los efectos que las hormonas sexuales podrían tener en la enfermedad y “a pesar de la diferencia en la incidencia, las hormonas sexuales femeninas y masculinas tienen el mismo efecto sobre los glioblastomas: promover su crecimiento”.

Descubrió que la progesterona (hormona femenina) precipita el cáncer través de dos mecanismos: el primero es cuando las proteínas actúan dentro de la célula y modifican la expresión de muchos genes relacionados con la multiplicación tumoral; el segundo, a través de señales que ocurren en la membrana de la célula.

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