Doctor en casa - Bienestar

‘La abuelidad’ un privilegio biológico y social

El 28 de agosto forma parte de una construcción social, porque no todos tienen el privilegio de ser abuelos y la importancia de esta efeméride es reflexionar sobre cómo se envejece, cómo ejercer el derecho de la abuelidad y este rol en distintos contextos. “Lo que festejamos en su día es que llegan a ser abuelos, porque es un triunfo, sobre todo en esta pandemia. Empecemos a romper el sesgo de considerarlos ‘viejitos’ o gente dependiente, porque no lo son”, resalta la investigadora de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, María Montero y López Lena.

La abuelidad

“La abuelidad es un privilegio biológico y social. Se debe favorecer la fase de la vejez con su libre expresión y derecho a seguir construyendo una vida dinámica, en la que no haya reglas que les impida soñar porque ya son abuelos. Tenemos que romper con esas creencias sesgadas”.

Son el pilar de cualquier familia y participan en la educación de niños y adolescentes al transmitirles experiencias, tranquilidad, cariño y estabilidad. El beneficio es mutuo, porque los abuelos también se enriquecen emocionalmente si están en contacto con sus hijos y nietos.

Reclasificación de la Vejez

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reclasificó los rasgos de la vejez debido a la expectativa de vida que se tiene en la actualidad. Ahora la población de cero a 17 años de edad es definida como menor, la juventud va de 18 a 65 años, la edad media de 66 a 79, los ancianos de 80 a 99 y quienes tienen más de 100 años de edad son considerados mayores de larga vida.

Cerca del 70 por ciento de las personas con más de 60 años son funcionalmente activas, sufren enfermedades propias de la edad, pero tienen lucidez y son independientes.

Es la primera vez en la historia de la humanidad que conviven cuatro generaciones, debido al aumento de la expectativa de vida, subrayó la necesidad de reivindicar el rol de los abuelos como fuente de preservación, experiencia y capacidad de aprendizaje, para romper con prejuicios que se tienen acerca del adulto mayor.

Vínculo afectivo

El confinamiento que se vive actualmente hace vulnerables a todas las personas y mantener un contacto afectivo con la gente mayor nutre la funcionalidad de cada integrante de la familia, pues se promueve la salud física y mental.

“Una cosa es estar aislado por prevención y otra estar solo, sin vínculo físico o afectivo. Por eso, es bueno que a los abuelos independientes que viven en casa aparte, se les haga una llamada al día para mantener el contacto social y el vínculo afectivo”. Monitorear si necesitan ayuda física, como abastecimiento de alimentos o ir al médico. “Acercarse a ellos para aprender cómo sobrellevan esta situación y cómo optimizan sus recursos”.

Usar las herramientas digitales, como videollamadas: “que toda la familia se ponga de acuerdo para, a una hora determinada, interactuar con ellos, convivir un rato”.

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