Doctor en casa - Alimentación

Seis pasos para la Alimentación Consciente

Ayuda a construir una buena relación con los alimentos y mejorar hábitos

Aunque se vivirán de forma diferente las fiestas decembrinas no pasarán desapercibidos, menos sus platillos y todas las ricas tentaciones. La invitación es a hacer la ‘alimentación consciente’, cuyo término en inglés es Mindful Eating, lo que nos permite disfrutar plenamente de la comida, además de ayudarnos a construir una buena relación con los alimentos y mejorar hábitos.

• RECONECTAR CON LAS SEÑALES DE SACIEDAD DE NUESTRO CUERPO:

Así se evitará comer más allá de lo que nuestro cuerpo nos pide. Una manera fácil es hacerlo siempre en una mesa especialmente preparada para ello, comer lento, disfrutar cada bocado (al menos 25 veces) y dejar descansando los cubiertos en el plato entre bocado y bocado. Con ello ayudaremos a que cerebro y estómago se comuniquen mejor, considerando que la señal de saciedad que manda nuestro estómago tarda unos 20 minutos en llegar hasta nuestro cerebro.

• ENTENDER NUESTRAS SEÑALES DE HAMBRE:

No todas las personas las experimentamos de la misma manera o lo que es peor, las ignoramos. ¿Cuántas veces por estar trabajando, ya sea frente a la computadora, en una reunión o haciendo alguna otra labor no nos damos cuenta de que la hora de la comida se nos pasó? Si hubiéramos puesto más atención a las señales de nuestro cuerpo, seguramente nos habríamos dado cuenta de que nuestras ‘tripas nos estaban gruñendo’, o nuestro nivel de energía ya estaba muy bajo y la capacidad de concentración estaba disminuida por falta de alimento.

• ESTABLECER HORARIOS Y LUGARES PARA COMER:

Dedica tiempo y lugar especial para comer y evita hacerlo de pie, sírverte en un plato y no ‘piques todo el día’. Las personas que menos comidas formales hacen, aumentan la probabilidad de comer más calorías que las que tienen horarios establecidos. Si vas a comer algo a media mañana o tarde, sirve la porción que te corresponde y evita rellenarlo.

• CUANDO COMO, SOLO COMO:

Es muy importante dedicarle un tiempo y espacio especial a la comida, evita hacerlo junto con otras actividades que te distraigan como comer frente a la computadora, viendo la televisión o leyendo. Al hacerlo perdemos la atención de lo que nos estamos llevando a la boca y no sólo dejamos de disfrutar la plenitud de la experiencia de sabores, texturas y colores diferentes, sino probablemente comeremos de más.

• ELEGIR COMIDA NUTRIMENTALMENTE BUENA PARA NUESTRO CUERPO:

Es muy probable que tu sistema de elección de alimentos sea con base a las emociones. Culturalmente hemos desarrollado hábitos en dónde identificamos a ciertos alimentos como los que brindan satisfacción y nos hacen sentir “cobijados o apapachados”, en momentos de estrés, enojo, tristeza o incluso aburrimiento. Cuando te descubras caminando a alacena o al refrigerador para buscar uno de esos alimentos, haz un alto en el camino, reflexiona si realmente tienes hambre o la razón para ir en busca de alimento es alguna emoción. Si el motivo es hambre, adelante, pero si hay una razón más allá trata satisfacerla con ejercicio, escuchando música o realizando una actividad que te relaje y disfrutes.

• AGRADECER DE DÓNDE VIENEN TUS ALIMENTOS:

Actualmente vivimos tan desconectados de la naturaleza y a veces perdemos la dimensión de ver todo el proceso y personas involucradas para que podamos tener alimentos. Conocer más de los orígenes de los alimentos, su historia, cultura gastronómica, características y beneficios nutrimentales, ayudarán a llevar una alimentación más saludable tanto para nosotros como para el planeta.

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