Doctor en casa - Bienestar

Trabajar más de 55 horas a la semana aumenta riesgo de un infarto

Han encontrado una asociación entre trabajar muchas horas y un mayor riesgo de enfermedad coronaria e ictus

Entre los pacientes que se reincorporan al trabajo después de un infarto, los que trabajan más de 55 horas semanales, en comparación con los que tienen un trabajo medio a tiempo completo de 35 a 40 horas semanales, aumentan sus probabilidades de sufrir un segundo paro cardíaco en aproximadamente el doble, según un estudio prospectivo publicado en el Journal of the American College of Cardiology.

Los datos de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) estiman que uno de cada cinco trabajadores de todo el mundo trabaja más de 48 horas a la semana.

Estudios anteriores han encontrado una asociación entre trabajar muchas horas y un mayor riesgo de enfermedad coronaria e ictus.

Este es el primer estudio de este tipo que examina el efecto de las largas jornadas laborales y el riesgo de un segundo evento cardiovascular entre los pacientes que vuelven a trabajar tras un primer infarto.

El estudio reclutó a 967 pacientes de 30 hospitales de Quebec (Canadá) entre 1995 y 1997. Los pacientes tenían antecedentes de infarto de miocardio, eran menores de 60 años, tenían un trabajo remunerado en el año anterior a su infarto y tenían previsto volver a trabajar.

Mediante un cuestionario de evaluación, los investigadores midieron los niveles de trabajo estresante a través de la tensión laboral. Si un participante tenía una alta exigencia psicológica en el trabajo (cantidad de trabajo, limitaciones de tiempo y nivel de esfuerzo intelectual requerido) y un bajo control de las decisiones (oportunidades de aprendizaje, autonomía y participación en el proceso de toma de decisiones), se clasificó como con tensión laboral. Además, se midió el apoyo social dentro y fuera del trabajo.

Durante el periodo de estudio, el 21.5% de los participantes sufrió un segundo infarto. Trabajar muchas horas se asoció con un riesgo aproximadamente dos veces mayor de sufrir un segundo infarto.

Los hombres eran más propensos a trabajar horas extraordinarias medias/altas (el 10.7% de los hombres frente al 1.9% de las mujeres), así como los trabajadores más jóvenes.

Además, los que tenían peores factores de riesgo en su estilo de vida (tabaquismo, consumo de alcohol, inactividad física) y los que tenían un trabajo más estresante también eran más propensos a estar en la categoría de horas extraordinarias medias/altas.

Comentarios