Doctor en casa - Bienestar

Cinco buenas razones para incluir lácteos en tu alimentación

Despeja dudas y conoce acerca de sus beneficios

Desde la perspectiva de la nutrición, no existe ningún alimento que por sí solo logre cubrir todas nuestras necesidades nutrimentales. Sin duda, las dietas excesivas y los estilos de vida sedentarios, son principales factores responsables del incremento en las cifras de sobrepeso, obesidad y otras enfermedades en nuestra población.

En este escenario de confusión, los lácteos han recibido mucha atención y en años recientes se han despertado muchas dudas acerca de sus beneficios en nuestra alimentación.

A continuación cinco buenas razones por las cuales, incluir lácteos como parte de una alimentación saludable y estilos de vida activos, puede ser una buena idea:

1. La leche es un alimento completo y nutritivo. Un vaso de leche entera aporta: 8% de la energía recomendada para una persona adulta, 10% de las proteínas, 34% de calcio, 22% de vitamina D, 29% de vitamina A, 17% de potasio, 35% de fósforo y entre el 25% al 50% del complejo B requerido al día.

2. Alta biodisponibilidad de calcio. Una taza de leche aporta entre 280 y 300 mg de calcio. Para cubrir la misma cantidad de calcio necesitaríamos comer nueve tazas de espinacas crudas o 4.5 tazas de brócoli cocido. En el caso de la leche, la presencia de vitamina D, fósforo y proteínas, favorecen la absorción y utilización del calcio en nuestro cuerpo.

3. Sus proteínas son de alto valor biológico. Proporcionan todos los aminoácidos que nuestro cuerpo requiere y no puede sintetizar, llamados aminoácidos indispensables.

4. Sus proteínas favorecen la formación de nuevos tejidos en el organismo. Favorecen la función inmune, el transporte y la absorción de vitaminas y minerales. Además, contribuyen al crecimiento y desarrollo óptimo de tejidos, especialmente importante durante la infancia, embarazo y lactancia, o ante enfermedades, fracturas y quemaduras.

5. La leche puede ser una excelente opción para la recuperación después de hacer ejercicio. Por su contenido de agua (casi 90%) y la presencia de electrolitos, la leche ayuda a una buena hidratación. Además, las proteínas del suero de la leche pueden contribuir a la recuperación muscular.

Añade un vaso de leche a tu alimentación y cubre parte de los requerimientos diarios de un número importante de nutrimentos de una manera sencilla y deliciosa. Si no te gusta la leche o tienes problemas para digerirla, obtén todos sus beneficios consumiendo leche deslactosada o sin lactosa, así como yogur o quesos que conservan la mayor parte de los nutrimentos de la leche, pero con un menor contenido de lactosa.

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