Doctor en casa - Curiosidades

Mexicanos descubren células agravantes de COVID-19

Están asociadas a los efectos más críticos de la enfermedad

Un grupo de especialistas del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) identificó un subgrupo de células asociadas a los efectos más críticos de COVID-19.

Se tratan de DN2 y DN3, un derivado de las células B, que a diferencia de estas últimas, que desarrollan anticuerpos frente a las enfermedades infecciosas, se manifiestan en procesos inflamatorios crónicos.

Desde que inició la pandemia, los científicos se han enfrentado al reto de comprender las complejidades del sistema inmune.

Si bien, la mayoría de los casos de las infecciones del nuevo coronavirus se desarrollan de manera leve, otro número de pacientes padecen dificultad para respirar, orillándolos a la necesidad de asistencia respiratoria artificial.

Hasta la fecha, no se ha podido definir la razón de estas diferencias.

Los investigadores del Cinvestav estudiaron a 52 personas positivas a COVID-19 con sintomatología leve: cuando el paciente presentó fiebre y signos de infección respiratoria; grave, cuando la insuficiencia respiratoria se hizo presente; y crítico, cuando el enfermo requirió de ventilación mecánica o manifestó alguna falla orgánica.

El trabajo consistió en analizar muestras de sangre de los dolientes.

Los especialistas en biomedicina molecular identificaron la cantidad y el tipo de células B presentes en las pruebas serológicas de los pacientes.

¿Por qué estudiar específicamente las células B? Nuestro organismo está conformado por al menos 200 tipos celulares. Uno de ellos son las células B, características por su papel como defensoras frente a los agentes dañinos, como los virus, que intentan acceder al cuerpo humano.

Esta unidad anatómica es capaz de desarrollar diferentes anticuerpos para protegernos.

Sin embargo, dentro de la diversidad de células que nos conforman, las células B cuentan con propios subgrupos que muchas veces, en vez de beneficiarnos, pueden impactar en el buen desarrollo de nuestra salud.

Vianney Ortiz Navarrete, del Departamento de Biomedicina Molecular del centro de estudios, y sus colegas se interesaron en conocer las alteraciones de las células B durante la infección por COVID-19, lo que los llevó a estudiar 20 poblaciones celulares en la sangre de los voluntarios.

Comentarios