Doctor en casa - Alimentación

Evitemos el desperdicio de alimentos

931 millones de toneladas se fueron a la basura en 2019 31 mil ones de toneladas se fueron a la basura en 2019 y equivale al 17% del total de alimentos producidos equivale al 17% del total de alimentos producidos

El desperdicio de alimentos es un serio problema a nivel mundial y lograr disminuirlo tendría impactos positivos para la sociedad y el planeta, mejorando el acceso a más personas a una alimentación saludable y reduciendo el cambio climático al atender presiones sobre la tierra, el agua y la biodiversidad. Y no menos importante, impactará favorablemente sobre tu bolsillo.

Vale la pena aclarar que el desperdicio de alimentos se refiere a los que se dejan de consumir una vez que llegan a los puntos de venta o consumo. Todo lo que sucede antes de este momento es decir desde la producción, cosecha, distribución, etc., se conoce como pérdida.

Hay mucho que cada uno de nosotros podemos hacer para reducir el desperdicio y contribuir a reducir el hambre mundial.

1. INVENTARIO DE LO QUE TIENES EN TU REFRIGERADOR Y ALACENA

El desperdicio de menos alimentos comienza rastreando lo que hay en tu cocina, incluyendo la comida en tu refrigerador y alacena. Procura revisar lo que hay cada dos o tres días, incluso puedes designar un espacio especial en tu refrigerador para almacenar los alimentos que están más cerca de su fecha de vencimiento para que no queden enterrados detrás de otros alimentos. Respecto a tu alacena, revísala al menos 1 vez al mes, aunque lo preferible sería hacerlo antes de resurtirla.

2. PLANIFICA LAS COMIDAS POR ADELANTADO

Esto no es solo un ahorro frente al desperdicio de alimentos, sino también un ahorro de tiempo. Con un menú preparado, tú sabes exactamente lo que tienes que comprar y cocinar cada semana. Como resultado, probablemente comprarás con una lista, lo que reducirá tu riesgo de comprar por impulso y llevar comida que no utilizarás. Programa tu menú o el de toda la familia por adelantado además promueve hábitos de alimentación más saludables. Comemos lo que tenemos a la mano, comer más verduras y frutas empieza por tenerlas en tu refrigerador.

3. HAZTE AMIGO DE TU CONGELADOR

Muchos alimentos que están a punto de descomponerse pueden ser congelados y usados luego en sopas, batidos, panes y salsas. Por ejemplo, cuando los plátanos ya están muy maduros, los puedes cortar y congelar en porciones pequeñas para utilizarlos después en licuados o panqués. Lo mismo con otros productos como frutos del bosque, apio, cebolla y pimientos. También usa esta estrategia si te sobró mucha comida un día, la puedes congelar y comerla en una o dos semanas. 

4. APRENDE A AMAR LAS SOBRAS

Puedes cocinar tres veces a la semana y tener comida para cinco o seis días. Así la comida del día lunes, puede ser transformada en la comida del miércoles. ¿Qué te parecería si la carne que incluiste el día de hoy en ese delicioso caldo de res termina siendo el delicioso relleno de unos taquitos de res servidos sobre una cama de lechuga espolvoreados con quesito rallado, crema y salsa? ¡Piensa en todo el tiempo de preparación que ahorrarás!

5. APROVECHA EL PRODUCTO FEO

No te dejes llevar por las apariencias, muchas veces los productos que no tienen formas y colores perfectos tienen un mejor sabor y son más accesibles a tu bolsillo. A menudo estos productos son de productores locales. Al comprar estos alimentos, le estás enviando a la tienda un mensaje de que apoyas los productos “feos”, otra forma de aliviar el desperdicio de alimentos.

6. SÉ CREATIVO

La creatividad es clave cuando se trata de derrotar el desperdicio de alimentos y eso a menudo implica encontrar nuevos propósitos para las sobras o partes tradicionalmente no comestibles de los alimentos. ¿Tienes exceso de puré de papa? Conviértelo en tortitas de papa. ¿El pan se pone duro? Haz croutones para tu ensalada o sopa o incluso un delicioso budín de pan con la receta de la abuela. Si eres más aventurero, puedes empezar tu composta en casa.

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